Did Virtual Reality kill the 360 star?

Realidad Virtual ‘en directo’: control de la experiencia de principio a fin

Did Virtual Reality kill the 360 star?

Realidad Virtual ‘en directo’: control de la experiencia de principio a fin

Cuando tu abuela miraba fotos antiguas, le parecía cosa de magia ver a las personas ahí quietas, réplicas exactas de sí mismos en pequeñito. Llegó la radio y su soniquete constante acompañaba las horas del día desde enormes aparatos complicadísimos. El cine y la tele, en blanco y negro y después en color, parecía que desbancaban a todo lo demás. Y por fin Internet y con ella una multitud de nuevos formatos –vídeo en directo, imágenes en 3D, realidad virtual…- de los que todavía no lo hemos visto todo. Nuestro mundo se ha multiplicado por millones de mundos, y esto afecta también a sectores como el inmobiliario: ya no sólo vemos lo que alcanza la vista, sino que todo un universo, real y por venir, está al alcance de unos pocos clicks.

Si muchos en la generación de nuestros abuelos construyeron su casa en el pueblo con sus propias manos – una habitación más cada vez que les nacía un hijo o una menos cuando se iba-; nuestros padres por su parte compraron tras haber oído de un compañero de trabajo que estaban construyendo unos pisos en un barrio nuevo y confiaron en un plano de cuatro líneas que apenas entendían o en un piso piloto que replicaba una de las distribuciones previstas en la promoción.

Nosotros, ya en el nuevo milenio, recorrimos ciudades junto a un agente inmobiliario viendo viviendas de segunda mano o, con suerte, pudimos visitar espléndidas páginas web con renders o con fotos y vídeos en 2D que nos mostraban cada una de las habitaciones, siempre desde un solo punto de vista. Ganamos en cercanía y en realismo, pero seguimos siendo meros espectadores de lo que la promotora o el agente quiere o puede mostrarnos: no hay interacción y el medio en que vemos estas imágenes es totalmente irrelevante, ya que la experiencia será la misma si estamos viendo fotografías impresas o en la pantalla del ordenador.

App Marsham House Arquitectura virtual y visitas virtuales con mapa interactivo en 3D. Calidad de render. Fotorrealismo.

Muy poco más tarde la revolución digital hizo que aparecieran las imágenes 360º. Con tres grados de libertad, éstas permiten mover el cursor y poder girar una imagen en la pantalla. Su aparición fue toda una revolución, pero sigue siendo una vista preestablecida y cerrada: en una foto en 360º seguimos viendo contenido en 2D (o en algunos casos en 3D) pero ahora está ‘dentro de una esfera’. Con gafas el usuario puede girar su mirada y contemplar toda la vista a su alrededor, pero aún no puede acercarse a los objetos ni salir de la vista que ha sido pregrabada. Es cierto que podemos utilizar en este caso imágenes reales o imágenes creadas digitalmente (recreaciones de la vivienda), pero siempre que accedamos al contenido veremos lo mismo.

Hemos visto aplicaciones que utilizan esta técnica del 360º para mostrar un piso completo en lugar de una sola habitación. En estos casos lo que hacemos es ‘saltar’ entre habitaciones (pasando de una esfera a otra) ya que, como decimos, el usuario no puede moverse de forma natural entre ellas. Aquí ganamos en inmersión si utilizamos gafas, al aislarnos del exterior, pero sigue siendo una vista ‘extraña’ y a veces algo mareante, ya que nos requiere girar por completo la cabeza para cambiar el punto de vista.

Y por fin llega la Realidad Virtual. Si los agentes inmobiliarios del pasado se afanaban por conseguir visitas a las propiedades o al piso piloto con su labia por toda herramienta, los del presente ya pueden presentar a sus clientes una sensación parecida desde la comodidad de su tablet o teléfono móvil, convirtiéndoles en el protagonista que lo decide todo. Ahora sí, podemos tener una experiencia totalmente inmersiva e interactiva sin tener que visitar las propiedades y sin siquiera necesidad de gafas… (sí, has leído bien).

Del plano fijo a la interacción

En Jump Into Reality creamos aplicaciones de Realidad Virtual ‘en Directo’. Se trata de un producto con un acabado audiovisual pero 100% digital, desarrollado en ordenador. Aquí el 3D es algo intrínseco al formato, porque te permite percibir las distancias reales y la profundidad del espacio que, además, es totalmente interactivo, como en el mundo real. De hecho, gracias a la  Realidad Virtual ‘en directo’ el usuario se mueve en habitaciones y entornos que serán siempre diferentes según se desplace, según se acerque o aleje, según encienda o apague la luz o según coja un objeto o decida hacer cambios en la decoración. Porque efectivamente el usuario puede hacer todo eso en directo ¡y es lo contrario del contenido pregrabado porque se produce continuamente y en tiempo real!

Cualquier vivienda, construida o no, puede ser recreada con Realidad Virtual, ya sea replicando su estado actual o aplicando nuevos parámetros de decoración y diseño (por ejemplo, si la vivienda necesita reformas, éstas pueden realizarse digitalmente con la Realidad Virtual y ‘mostrar el futuro’). El usuario se encuentra en un mundo virtual pero que replica el real. Si lo está viendo con gafas, la experiencia será más inmersiva, pero también puede disfrutar de ello desde la pantalla del ordenador, de la tablet o del teléfono móvil y sin necesidad de conexión a internet.

App Marsham House Arquitectura virtual y visitas virtuales con mapa interactivo en 3D. Calidad de render. Fotorrealismo.

En definitiva, la Realidad Virtual en directo proporciona una experiencia mucho más ‘real’, puesto que el usuario deja de estar en esa burbuja de imágenes fijas para poder pasearse por la estancia a su ritmo y en total libertad de movimiento, mirar por la ventana o comprobar cómo se vería la tele si ponemos el sofá en esta pared en lugar de en aquélla. Todo ello crea confianza en un proyecto inmobiliario y mejor conocimiento del mismo porque el usuario tiene la sensación de haberlo visitado de verdad y todas las veces que ha querido hasta saber si es el hogar de sus sueños. El resultado es una importante ventaja para el agente inmobiliario: ahorra mucho tiempo en visitas y puede atender de forma más dedicada a quienes realmente estén interesados en su producto.

Para el agente, en fin, ofrecer una solución de visualización de este tipo supone un valor totalmente diferencial de su competencia, con una imagen innovadora a través de una herramienta eficaz y atractiva para sus clientes. Además, al poder llevarse al móvil, consigue alcanzar un público potencial mucho mas amplio, con lo que la labor comercial se facilita enormemente.

La Realidad Virtual ya convive y multiplica la efectividad de imágenes fijas, vídeos o incluso el boca a boca. Pronto sustituirá por completo al resto de herramientas visuales en la compraventa o reforma de todo tipo de diseño inmobiliario. Es la nueva estrella y su adopción no ha hecho mas que empezar.

¿Quieres saber más? Síguenos para conquistar al cliente del futuro que ya ha llegado.

By | 2018-11-21T15:01:39+00:00 septiembre 11th, 2018|

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